jueves, 15 de junio de 2017

El hombre que casi acaba con los vicios de Washington Jaramillo

Sin beso de buenas noches ni nada, aunque, eso sí, con la honra a salvo, así se quedó el intrépido solista tras la huida de la insondable Karen, que por fin le desveló el secreto de sus amores imposibles. Salvo el propio Jaramillo, nadie sabría jamás —se juró firmemente—, ¡jamás!, que aquella noche casi le entrega un anillo y una promesa.

Y entonces se puso a beber y a recordar otros besos suyos, los que le daba cuando aún tenía esa fingida voz femenina que tanto le gustaba.

miércoles, 24 de mayo de 2017

REVIVIR

Arrastrando los pies por aquel viejo barrio casi abandonado, comprendió
entonces lo que antes de morir le dijo su mujer sobre el deterioro imparable de esas calles. Fueron muchos años paseando de la mano y besándose bajo las miradas de los vecinos, que se burlaban de sus ropas coloristas y su inmoralidad.
Llegó a su casa y comprendió que, como el barrio, ella ya nunca volvería, y entonces sintió que aquel espacio tan lleno de recuerdos estaba más vacío que nunca. De cajones y armarios fueron saliendo sus cosas, unas con rumbo al olvido y otras a la parroquia, donde encontrarían, quién sabe, una nueva vida sobre otros hombros y cinturas.
En pocos días y con el concurso de una mañana soleada, el barrio se llenó de mujeres que llevaban los floridos vestidos de su mujer, sus vaporosas blusas y sus brillantes pañuelos. Todas las indigentes de la zona recibieron un lote de ropa usada, y de pronto salieron a malvivir, pero con una sonrisa.
Esa misma tarde, el sorprendido viudo legó su propia ropa para que el barrio se llenara también de hombres que besaran sin rubor a aquellas mujeres.

lunes, 15 de mayo de 2017

Y MI PAPÁ ES POLICÍA

—Y el mío es médico, de los que curan.
Los dos niños, lejos de presumir del heroísmo de sus padres,
contaban lo aburridos que parecían, siempre ocupados con papeles y poniendo caras largas.
—Pues si es médico de los que curan, a lo mejor tiene que echarle una mano al mío, que está en el hospital. Y a cambio, el mío protegerá al tuyo. Tiene pistola.
Parecía un acuerdo justo, sin duda. Lo que no sabían era que el papá de Tino ya se ocupaba del de su amigo, y precisamente esa mañana iba a hablar con su paciente en la planta de oncología.
—Creo que estamos en una situación sin retorno.
—¿Me está hablando de…?
No hizo falta más respuesta. El ensayo había fallado y el cuerpo no daba para más.
—No es necesario sufrir. Cuando duela…
Ambos se estrecharon la mano, se miraron a los ojos y, con heroica serenidad, se dijeron adiós.
El médico había preparado a conciencia la despedida; el paciente lo tenía todo listo para cuando, tras la muerte de su papá, el niño tuviera que enfrentarse solo a la vida.

Enlace a ENTC mayo 2017

martes, 2 de mayo de 2017

COMME UN DE PLUS

Quand mes grands-parents, fuyant la guerre, arrivèrent jusque
là tout leur parut surprenant, car les habitants les accueillirent avec amabilité, les aidèrent à s’installer, leur cédèrent une terre fertile pour labourer et gagner leur pain, leur apprirent la langue et le respect. Dans ces circonstances, ils se sentirent bientôt comme chez eux et leur pays ne leur manqua plus, dans la mesure où ce nouveau foyer était pratiquement comme le leur ou même mieux. Toutefois quelque chose les a interpellé pendant des années, et jamais ils ne voulurent demander, par respect et par timidité : Tous les vieux du village avaient perdu deux ou plus de doigts, quand ce n’était pas toute une main, raison pour laquelle le village était appelé : « Ville des manchots » Cela fut une source de légendes dans ma famille qui s’est transmise de génération en génération jusqu’à arriver jusqu’à moi, et rapidement je me vis confronté à la vérité de cette circonstance si singulière.
À l’âge d’être soldat, ils m’appelèrent comme un de plus pour défendre notre terroir du siège de l’ennemi, et comme un de plus, je suis allé lutter et je perdis plusieurs doigts en désamorçant les mines qui parsemaient nos champs naguère fertiles.
Aujourd’hui, comme un manchot de plus, mon nom figure sur la plaque en l’honneur  des héros de ces guerres.

Traducción de "Como uno más" por M-J Pastré.

lunes, 1 de mayo de 2017

COMO UNO MÁS

Cuando mis abuelos, huyendo de la guerra, llegaron hasta allí,
todo les pareció sorprendente, ya que los habitantes del pueblo los acogieron con amabilidad, los ayudaron a instalarse, les cedieron una fecunda tierra en la que labrar y ganarse el jornal, les enseñaron su lengua y el respeto. En tales circunstancias, pronto se sintieron como en casa y no echaron de menos su tierra, ya que aquel nuevo hogar era casi como el suyo, o mejor incluso. Sin embargo, algo los tuvo en vilo durante años, y nunca quisieron preguntarlo, por respeto y por timidez: todos los viejos del pueblo habían perdido dos o más dedos, cuando no una mano entera, razón por la que al pueblo lo llamaban “Villamancos”.
Esto, que fue una fuente de leyendas en mi familia, pasó de generación en generación hasta llegar a mí, y de pronto me vi confrontado a la verdad de aquella circunstancia tan singular. Al cumplir la edad de ser soldado, me llamaron, como a uno más, a defender nuestro terruño del asedio enemigo, y como uno más de ellos, salí a luchar y perdí varios dedos desactivando las minas que sembraban nuestros otrora fértiles campos.
Hoy, como un “manco” más, mi nombre figura sobre la placa en honor de los héroes de aquellas guerras.

domingo, 30 de abril de 2017

ZULO

8 de diciembre de 1980, si no me equivoco en los cálculos, y
parece que siguen sin encontrar este agujero. ¿Qué querrían de un tipo como yo? ¿Sabrían quién era o se equivocaron? Afuera se han olvidado de mí o acaso saben de mi desaparición tanto como de mis raptores. Hace una semana que no oigo el ajetreo del exterior, y probablemente la bolsa de víveres que me arrojaron entonces sea lo último que me den. Espero que alcance… Con suerte la policía encontrará mi rastro cuando estos tipos entreguen las armas.

domingo, 23 de abril de 2017

sábado, 22 de abril de 2017

III CERTAMEN DE MICRORRELATOS YK ACCESORIOS


YK Accesorios agradece la participación de tantos fabulosos autores que han contribuido a pintar Malasaña de color y letras, y han hecho que el certamen se consolide y piense ya en su cuarta edición.




lunes, 20 de marzo de 2017

LA HOJA EN BLANCO

En media hora recibiré el premio Nobel ante un público
convencido de que todo ha sido fácil, un sendero de éxitos y gloria, pero no, no ha sido siempre así, y por eso estoy aquí dándole vueltas…
Al acabar mi primera novela, en casa valoraron el esfuerzo, pero como si hubiera terminado un puzle de quinientas piezas, y no tardaron en recordarme que estaba en deuda con los quehaceres pospuestos:
—A ver quién recoge el garaje —escuché decir.
Luego vinieron los primeros reconocimientos visibles cuando mis nuevos libros se exponían en los escaparates, pero la respuesta fue tibia también:
—Ah, muy bien. Pues ya que estás ahí, sube naranjas.
Cuando ya era incuestionable el éxito, aún hubo tiempo de percibir que dejar mi trabajo anterior para dedicarme a escribir suponía un riesgo doméstico:
—Bueno, con lo que gana tu mujercita hay para los dos—me dijeron.
Hoy me he vestido de gala, mi familia me acompaña —orgullosa—, pero he vuelto a sentir esa desconfianza antes de entrar al salón:
—¿Has ido al baño?

Y aquí estoy ahora, cuestionándolo todo y dándole vueltas al rollo de hojas en blanco.

viernes, 17 de marzo de 2017

FOMENTO

Cuando inauguraron el viaducto que contornearía el pueblo y evitaría el paso de
vehículos por el casco urbano, todos se felicitaron ya que por fin volvería la proverbial calma que dio fama a Villasosegada del Valle. Y así fue durante un tiempo.
Por entonces yo era un jovenzuelo atolondrado cuyo mayor y tal vez único interés era atraer la mirada de las chicas y deslumbrarlas con mi Seat Fura azul cobalto, rugiendo carretera arriba y carretera abajo, todo un despliegue para conseguir media hora bajo la luna y unos besos, y a veces más besos, y a veces nada, y a veces hasta un merecido bofetón. Desde lo alto de la nueva carretera, mi pueblo parecía apenas una mancha en medio del paisaje, y mi coche era algo así como el paraíso.
La carretera nueva trajo nuevos tiempos, y el sosiego del pueblo se transformó en letargo. Ya apenas pasaban coches por la antigua nacional, salvo los locales o algún motorista aventurero, y entre los que morían, los que se marchaban y los que no salían ya de sus casas, cada vez eran menos las muchachas que admiraban mi pilotaje temerario y seductor.
Una noche, solo en lo alto del pueblo, mirando la vieja carretera desierta e imaginando que alguien me acariciaba, decidí marcharme carretera arriba y sin retorno por el viaducto que contorneaba el pueblo.

lunes, 13 de marzo de 2017

EL OCASO

—El malvado Luthor había puesto kryptonita en la bodega,
acabó declamando el galán venido a menos, y por fin su última toma se daba por buena. El equipo de rodaje podía ir a comer, los secundarios y extras ya podían quitarse de encima aquellos trajes, y el gran actor, otrora protagonista, conseguía fajarse de la indigencia por no se sabe cuánto tiempo aún.
En su camerino, frente al espejo, se apretó la goma al brazo, se palpó bien con los dedos y procedió...
Ya no dejaría de volar por encima del plató.

lunes, 6 de marzo de 2017

LOS DIOSES Y LA JUSTICIA

Cerró los ojos y sopló las velas para no ver en qué dirección partía el navío que alejaría a aquellos desgraciados de su tierra prometida apenas acariciada. El dios del viento era así de ecuánime. Los poderosos dioses no necesitaban ya esclavos y los echaban al mar para que el dios del azar se ocupara de ellos. Lejos de la costa, el dios de las aguas, inconmovible, los zarandeó hasta reducir sus magras fuerzas, y el dios del rayo, heroico, aniquiló al último. A los ojos de sus fieles, se había hecho justicia.